Hasta con Franco era más fácil conseguir un piso
Estos días se ha hablado mucho de las largas colas en Fuenlabrada (Madrid) para comprar pisos –del promotor José Moreno, El Pocero bueno– en unas condiciones asequibles. Me parece una vergüenza que esto ocurra mientras la inmensa mayoría de la gente no puede adquirir una vivienda. El Pocero reconoce que se lleva un 3% de beneficios y que, aun así, eso es mucho dinero. Muchos ciudadanos tienen que dedicar su sueldo casi íntegramente a pagar una hipoteca de por vida, por lo que los políticos tienen que empezar a regular la vivienda, tanto de compra como de alquiler.

Tengo una amiga canadiense que vivía en Barcelona y tenía un buen sueldo, pero le era imposible comprar un piso y el alquiler estaba por las nubes. Volvió a Canadá, y en poco tiempo ha comprado una casa grande. Hasta en la época franquista era más fácil conseguir un piso.
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