Nuevas tendencias de empleo: No trabajadores baratos, sí esclavos
Mi hija ha sufrido su primera frustración laboral. Una multinacional textil la contrató por tres meses, con un mes de prueba. Su contrato era de suplencia vacacional; trabajaba cinco horas al día, 30 horas a la semana. Empezó el 29 de junio, dos días antes de las rebajas, e hizo turnos de ocho horas. A [...]
